Revisión sobre terapias farmacológicas y tratamientos clínicos de la ....1. Hospital
de Sierrallana. Reference Hospital for HHT in Spain. Torrelavega. Santander.
Spain.
2. Centro
de Investigaciones Biológicas. CSIC. (Council Research of Spain). Ramiro de
Maeztu, 9. 28040. Madrid. Spain
3. Hospital
Universitario Marqués de Valdecilla. Santander. Spain.
4. CIBERER.
Center for Biomedical Research on Rare Diseases (CIBERER), Instituto de Salud
Carlos III, Madrid, SPAIN.
Current Pharmacology Views
RESUMEN
La telangiectasia hemorrágica hereditaria o
síndrome de Rendu-Osler-Weber es una enfermedad vascular autosómica dominantey
rara por su frecuencia (entre 1 en 5.000 o 8.000 habitantes).
Se manifiesta por epistaxis o sangrados
nasales, telangiectasias (manchitas rojo-púrpura) en la piel y mucosas y
malformaciones arteriovenosas en pulmón, cerebro o hígado.
La manifestación clínica más frecuente de
No existe, hasta el momento, un tratamiento
farmacológico óptimo para las epistaxis en los pacientes de HHT. En la unidad
de HHT España, hemos estudiado recientemente el uso de agentes
antifibrinolíticos como un alivio eficaz para las hemorragias fuertes tanto
nasales como gástricas. Este trabajo representa una revisión sistemática del
trabajo de laboratorio que se está realizando en búsqueda de “medicamentos”
huérfanos que se puedan usar como agentes terapéuticos para
Diferentes
Medios para Controlar las Epistaxis
Podríamos
mencionar seis categorías de tratamientos que incluyen: las consideraciones
generales tales como los aportes extra de hierro, los tratamientos oclusivos,
la cirugía menor y mayor, la radiología intervencionista y los tratamientos
farmacológicos.
1.
Consideraciones generales y suplementos de hierro.
Los tratamientos locales como la humidificación, la limpieza nasal con soluciones salinas y los tratamientos tópicos con ungüentos de base grasa se recomiendan para prevenir la formación de pequeñas costras. Los suplementos de hierro, ya sean orales o intravenosos, se requieren normalmente en caso de anemias causadas por sangrados nasales o gastrointestinales. Si existe un estado de anemia mantenido, los suplementos de ácido fólico. Se podría considerar el tratamiento con eritropoietina en caso de que se necesitara una recuperación rápida, como en el caso de anemias ferropénicas debidas además a otras causas, pero siempre teniendo cuidado de evitar el riesgo de efectos colaterales de formación de trombos.
2.
Tratamientos Oclusivos
El
taponamiento nasal anterior con gasas lubricadas, o con dispositivos
impregnados de agentes químicos hemostáticos que se expanden intranasalmente
(Merocel, Surgicel), pueden ser efectivos y el propio paciente puede ser el
mejor experto en su colocación. Se trata de medidas temporales hasta que el
sangrado para, o se acude a un médico. Los vasoconstrictores de uso tópico como
xilometazolina y fenilefrina, impregnando los tapones pueden reforzar temporalmente
el efecto porque descongestionan la mucosa nasal. A veces se necesita un
taponamiento de la parte posterior de la nariz mediante un catéter, y esto lo
realiza el médico. Otro tipo de terapias locales con productos hemostáticos
tales como el “pegamento de fibrina” parece que son eficaces en casos que
aparecen reflejados en la literatura médica, pero pueden existir problemas
alérgicos derivados del uso de estos productos
3. Cirugía
menor
a) Coagulación local (con láser o electrocoagulación) El
tratamiento con láser infrarrojo, Nd: Yag, KTO y CO2, puede ser efectivo en el
control de las epistaxis en los pacientes de HHT. El único inconveniente sería
el posible efecto secundario de perforación del tabique nasal, pero la técnica
es rápida y en la mayoría de los casos puede mejorar la calidad de vida. La
coagulación con plasma de Argon consiste en una cauterización eléctrica de la
mucosa evitando un contacto directo. Se han hecho estudios del efecto de la
coagulación con el láser de Argón Nd Yag y usando como tratamiento
complementario estriol. Tras 18 meses, un 96% de los pacientes afirmaron que
los sangrados disminuyeron significativamente y el aspecto de las
telangiectasias de la mucosa nasal era más plano como consecuencia del
tratamiento con estriol. Por tanto la coagulación con láser de argon y la
aplicación tópica de estriol, es una alternativa de tratamiento muy prometedora
en HHT.
b) Escleroterapia
Consiste en la
inyección de agentes
esclerosantes en la mucosa nasal como el etoxiesclerol, el polidocanol y el ethiblock. Esta técnica produce una
mejoría en un 85% de los pacientes dentro del mes que sigue a la aplicación.
Sin embargo, tiene el riesgo de desarrollo de alergias y de migración del
producto esclerosante hacia la zona ocular.
Septodermoplastia:
Saunders describió por primera vez en 1960 esta técnica, que consiste en la
eliminación de la mucosa nasal original y su sustitución por un injerto de piel
que normalmente se toma del muslo y a veces de la mucosa nasal. La técnica ha
sufrido modificaciones posteriores, pero en general parece que realmente
elimina las epistaxis, aunque sean necesarias intervenciones menores
posteriores para eliminar telangiectasias de los bordes.
La primera
intervención de embolización de las ramas distales de la arteria maxilar la
realizó Sokoloff en 1974, en un caso de epistaxis que no se podía tratar de
otra forma. El procedimiento consiste en la embolización selectiva de las
arterias distales que irrigan la vascularización afectada mediante catéter
femoral y angiografía. La técnica queda limitada a casos en los que no se puede
hacer otro tratamiento más conservador, cirugía menor, o septodermoplastia, o
en casos de emergencia de sangrados nasales que no se pueden parar, puesto que
pueden surgir complicaciones hasta en un 25% de los pacientes.
6.
Tratamientos farmacológicos
Haremos
una revisión de los tratamientos más comúnmente usados hasta la fecha. La tabla
1 resume los diferentes tipos de drogas aplicables. De acuerdo con el mecanismo
de acción, hemos considerado 6 categorías diferentes.
TERAPIA CON ANTIFIBRINOLÍTICOS: ACIDO AMINOCAPROICO
Y ÁCIDO TRANEXÁMICO.
El uso de
antifibrinolíticos en HHT comenzó con el epsilon aminocaproico, un bloqueante
de la conversión del plaminógeno en plasmita. Se administra de manera local y
sistémica. Sin embargo la eficacia en el control de los sangrados no es
demasiado buena. El ácido tranexámico (TA) también es un agente
antifibrinolítico, pero 10 veces más potente que el aminocaproico y con una
vida media más larga. Se ha postulado que TA actúa en los pacientes de HHT
inhibiendo la fibrinolisis en la pared de los vasos sanguíneos, donde
normalmente hay una activación de la actividad fibrinolítica. La única
contraindicación aparece en aquellos pacientes que tiendan a sufrir trombosis.
El mecanismo de acción de los antifibrinolíticos se muestra en
El uso
exitoso del TA en pacientes de HHT no está muy documentado en las publicaciones
y los pocos artículos se refieren a un número limitado de pacientes. En estos
estudios los pacientes muestran una disminución significativa de los sangrados
nasales con el correspondiente aumento en los niveles de hemoglobina. En ningún
caso se ha informado de efectos secundarios. Además ha habido un caso en el que
el tranexámico ha controlado de manera efectiva una hemorragia nasal y gástrica
masiva.
Del año
2003 al 2006, en la unidad de HHT española de Sierrallana, Cantabria, España,
han pasado más de 150 pacientes de diferentes familias. De entre ellos, un
total de 14 pacientes, con epistaxis severas, que interferían con su calidad de
vida, se prestaron voluntarios para seguir un tratamiento con administración
oral de TA. En todos estos casos, los riesgos colaterales de trombosis eran nulos.
Tras tratamiento con TA, todos mejoraron significativamente con una disminución
de los sangrados nasales y un incremento de los niveles de hemoglobina. La
necesidad de transfusión desapareció en 4 de estos pacientes. Ninguno de los
tratados presentó efectos secundarios debidos a la administración de TA. Aunque
los resultados no constitutyen en sí mismos un ensayo clínico, se puede
concluir que a las dosis aplicadas, hasta 1g de TA cada 8 horas, el TA
constituye un tratamiento eficaz y seguro para los pacientes de HHT. En
paralelo se han desarrollado además estudios in vitro para elucidar los efectos
del TA a nivel celular y molecular. Como tanto
TERAPIA
HORMONAL
En la poca
literatura sobre el tema, encontramos controversias sobre la conveniencia o no
del uso de las terapias hormonales para el tratamiento de
En un
ensayo controlado no se encontró beneficio de usar estrógenos en dosis
intermedias, mientras que en otro ensayo control había beneficios en sangrados
gastrointestinales, del uso de dosis bajas de estrógenos en combinación con
progesterona. Los mismos autores de este estudio demostraron que las epistaxis
mejoraban a largo plazo, cuando se usaba tamoxifén en mujeres postmenopáusicas.
En
conclusión, parece que el uso de estrógenos/progesterona, a dosis habitualmente
usadas como anticonceptivas, puede aliviar los sangrados en mujeres con HHT y
es una opción de tratamiento razonable para mujeres fértiles. Por otra parte,
el tamoxifén, que es bien tolerado en mujeres postmenopáusicas, debería estudiarse
en ensayos clínicos.
En el
contexto de la terapia con tamoxifén, hemos estudiado la eficacia del
raloxifeno, una droga del mismo grupo que el tamoxifén, en la unidad española
de HHT. El raloxifeno tiene como ventaja, frente al tamoxifén, su acción positiva sobre la mineralización
del hueso, así como la prevención del cáncer ginecológico. El estudio se está
realizando en mujeres postmenopáusicas afectadas de HHT y tratadas en el
hospital de Sierrallana, centro de referencia de HHT español. De un grupo inicial de 11 mujeres, a
excepción de 2 que dejaron el tratamiento, las otras nueve mostraron una
disminución significativa de la frecuencia y de la cantidad de las epistaxis
tras 6 meses de tratamiento con dosis orales de
60 mg de raloxifeno al día.
Por otra
parte, los estudios del efecto del raloxifen in vitro, llevados a cabo en el centro de investigaciones
biológicas en nuestro grupo, demuestran que el raloxifén aumenta la expresión
de
endoglina y de ALK1 en células endoteliales.
Otros
compuestos estrogénicos de origen vegetal como las isoflavonas de la soja,
podrían conducir también a la atenuación de la sintomatología en pacientes de
HHT, debido a su efecto en las vías de
señalización de TGF-beta. (Fig 2)
Los
factores de crecimiento del endotelio vascular (VEGFs) son mitógenos
específicos para las células endoteliales en el proceso de angiogénesis y
linfaangiogénesis (formación de los vasos sanguíneos normales y linfáticos), en
la mayoría de las condiciones patológicas y fisiológicas (formación de tumores,
reparación de heridas). Se ha observado una expresión incrementada de VEGF en
pacientes de HHT, lo que sugeriría algún tipo de papel de este factor en la
patogenia de esta enfermedad. Sin embargo, el aumento de VEGF y de TGF-beta en
los pacientes de HHT podría ser también consecuencia de mecanismos de
adaptación fisiológica para compensar deficiencias a causa del propio proceso
de HHT.
Bevacizumab
(Avastin)
Es un
anticuerpo monoclonal contra VEGF-A, que se aprobó como el primer tratamiento
antiangiogénico contra el cáncer colorrectal avanzado. El Bevacizumab prolonga la supervivencia en el
cáncer colorrectal y también en otros cánceres como determinados tipos de
cáncer de pulmón y en general procesos patológicos que cursan con aumento de
vascularización como la retinopatía diabética o la degeneración macular, con
buenos resultados.
Un caso de
aumento dramático en HHT, tras la aplicación del bevacizumab se observó por
Mitchel y colaboradores recientemente, en un paciente con una enfermedad
hepática tipo 1, en el que además las fístulas hepáticas a consecuencia de HHT
hacían necesario un transplante hepático.
Tras el
tratamiento con bevacizumab 5mg por kilo de peso cada dos semanas durante tres
meses, se observó una detención de las lesiones hepáticas, además de la
normalización de la función cardíaca y una regresión de los calibres de los
grandes vasos hepáticos, permaneciendo asintomático con respecto a
Flieger y
colaboradores también han publicado otro caso de mejoría en HHT tras
tratamiento con bevacizumab de un paciente con un mesotelioma maligno.
Talidomida
Suprime los niveles de varias citoquinas y de factores de crecimiento y
angiogénicos incluyendo VEGF, TNF-alpha, bFGF y IL-6. La investigación sobre
los efectos de la talidomida en la estructura de los vasos sanguíneos de la
nariz, está siendo realizada por el grupo holandés de HHT en Utrech (Christine
Mummery) que fue becado por la fundación internacional de HHT.
Kurstin
publica un caso de mejoría de los síntomas de HHT en un paciente con un
leiomiosarcoma y HHT, tras recibir talidomida. En una serie de 6 pacientes que
tenían severas epistaxis, disminución del número y cantidad de sangrado, así
como de la necesidad de transfusiones se observó en la mayoría de los casos, lo
que sugiere un efecto positivo. Se está realizando actualmente un ensayo
clínico para ver la realidad de los efectos de la talidomida en los sangrados
gástricos de pacientes de HHT en Georgia (US).
Interferon
alfa y beta
Tienen efectos anti-angiogénicos. Se conocen casos de regresión de los
síntomas relacionados con HHT en pacientes que reciben tratamiento con
interferon. En la actualidad se está realizando un estudio en el centro clínico
de HHT de
DROGAS
INMUNOSUPRESORAS
Las evidencias de que Sirolimus y Tacrolimus, pueden tener un papel en
los síntomas asociados a HHT, tales como epistaxis y sangrados
gastrointestinales derivan de casos incidentales. La evolución favorable de
pacientes con HHT, que tenían epistaxis severa y necesitaban transfusiones de
sangre se ha publicado en pacientes que han sufrido transplante de hígado y se
han tratado con agentes inmunosupresores para evitar el rechazo.
El tratamiento de sirolimus se reforzó con
tacrolimus a dosis bajas (de
Nosotros estamos
realizando ensayos in vitro, en el
laboratorio para ver los efectos del tacroli
mus sobre la producción de
endoglina y ALK1 en células endoteliales. Nuestros resultados preliminares
indican un aumento de ambas proteínas en las células endoteliales, cuando éstas
se tratan con 100 nM de Tacrolimus durante 24 horas. El efecto viene mediado por
la vía del TGF-beta, tal y como estamos demostrando actualmente en nuestro
laboratorio.
Se realizó
un estudio piloto sobre el efecto de
Jocelyne y un nuevo capítulo de su experiencia en el tratamiento con Avastin
20.08.2010 - 50 lectura/s.
Reunión del comité ejecutivo de la asociación española de HHT
13.08.2010 - 81 lectura/s.
Estrategias de manejo para las enfermedades raras
23.06.2010 - 288 lectura/s.